El pacto PP-VOX en Castilla y León abre una nueva era política en España

El PP ha abierto por fin la caja de Pandora tras las elecciones anticipadas en Castilla y León el pasado 13 de febrero. Primero la caída de su líder Pablo Casado y hoy el acuerdo inversor con VOX. La onda expansiva de este acuerdo se sintió en toda España y Europa. Pero, ¿cuáles son las implicaciones?

El acuerdo de toma de posesión entre el PP y VOX se cerró in extremis, apenas 15 minutos antes de la creación de las Cortes, el parlamento autonómico. Por ejemplo, el PP pasó de gobernar en Castilla y León con el partido de centro Ciudadanos a VOX, un partido de la derecha del espectro político.

Alberto Núñez Feijóo, que será el nuevo líder del PP en menos de un mes, ha tomado su primera gran decisión dando vía libre al presidente autonómico, Alfonso Fernández Manuelo, el presidente del PP en Castilla y León. Feijóo, que hasta entonces se había mostrado orgulloso de frenar a VOX en Galicia, insinuó una mayor»descentralización del PP«, de «una españa autonoma» Dónde «cada realidad sociológica marca los acuerdos que quiere adoptar en sus legítimos parlamentos«.

Es una posición totalmente reñida con la de Pablo Casado, que siempre había vetado un pacto con VOX, incluso a riesgo de perder el Gobierno regional.

En la línea de las elecciones generales

También era urgente que Feijóo formara un nuevo gobierno lo antes posible, para transmitir una imagen de estabilidad, con por supuesto a la vista de las elecciones generales del próximo año. Era también una forma de resolver este espinoso tema, heredado de la época de Pablo Casado antes de convertirse oficialmente en líder del partido y de la oposición.

Una prueba para el PP

Este es de hecho el primero. El PP finalmente aceptó laentrada del partido «tabú» de la política española, VOX, en la Junta de Castilla y León. Para el nuevo equipo que moverá los hilos del PP, se baraja esta decisión un mal menor porque una nueva elección estaría fuertemente penalizada en las urnas.

Actuar sin prejuicios y teniendo en cuenta que los límites de todo pacto se encuentran en las cuestiones programáticas

Ahora el discurso ha cambiado y para el PP”,la inteligencia política requiere escuchar a los votantes y actuar sin prejuicios y teniendo en cuenta que los límites de todo pacto están en cuestiones programáticas y no pueden ser definidos por la izquierda, que gobierna con partidos independentistas y proterroristas«.

Además, este acuerdo podría servir como: prueba de estrés para el año 2023, con elecciones municipales y autonómicas en más de la mitad de las regiones, para ver cómo funciona esta convivencia. Para algunos miembros electos del PP es principalmente espero hundir a VOX : «Conseguimos que Ciudadanos prácticamente desapareciera tras compartir gobiernos con ellos«.

También una primicia para VOX

Por primera vez desde que apareció en la escena política en 2019, VOX se autogestionará, abriendo camino a nuevos pactos en el futuro.

VOX nunca ha formado parte de un gobierno regionalaunque ha hecho acuerdos para apoyar o al menos no entorpecer la toma de posesión de los presidentes autonómicos del PP, como fue el caso del presidente andaluz Juanma Moreno en enero de 2019. Esta posición más o menos cómoda le permitía mantenerse alejado de los gobiernos y evitar agotándose en la gestión del día a día.

Así que será una verdadera prueba para el partido de santiago abascalespecialmente de cara a futuras elecciones, donde VOX se puede medir por lo que hace, no sólo por lo que dice o promete.

También será la forma de que sus representantes demuestren lo que dicen, es decir, no son un partido de extrema derecha, sino un partido conservador. El futuro lo dirá. Cuando Aznar tomó la antorcha de la antigua Alianza Popular a principios de la década de 1990 para convertirla en el PP, Felipe González, el presidente socialista del gobierno español, lo llamó de extrema derecha. El pacto entre el PP y Vox será juzgado ahora por sus hechos.

un ensayo general

Como descubrió a toda costa Pablo Casado, el triunfo de Isabel Díaz Ayuso en mayo de 2021 en las elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid difícilmente se repetirá en otros ámbitos. El nuevo equipo del PP reconoce ahora que lo ocurrido en Castilla y León es ahora una situación que hay que afrontar, dada laausencia de mayorías sólidas en casi todas las áreas y la práctica desaparición de Ciudadanos, socio permanente en los últimos años, tanto en Castilla y León como en Madrid, Murcia y Andalucía.

No más mayorías absolutas

Tanto el PSOE como el PP necesitan que sus «hermanos enemigos» sean lo suficientemente fuertes, en términos de cómputo electoral. Así como es bueno para el PP que el partido de su derecha siga creciendo, también lo es de la izquierda. Al PSOE le interesa que Unidas Podemos mantenga un alto porcentaje de votos, o al menos lo justo para conseguir una mayoría suficiente. El tiempo de las mayorías absolutas ha terminado.

¿Y si Vox consigue más votos que el PP?

Hace unos años la pregunta surgió en el PSOE, en caída libre, y Podemos, el partido en ascenso. Esta vez el debate es por la derecha. ¿Qué pasaría si la entrada de Vox en el gobierno le permitiera continuar su crecimiento y eventualmente alcanzar al PP? Las encuestas muestran que la posibilidad es real, con el PP estancado y Vox avanzando a paso firme. Sin embargo, Vox no ha ocultado que los Gobiernos regionales servirán de trampolín para su ataque a La Moncloa durante las elecciones generales. La pelota está en el tejado del PP que deberá cambiar de estrategia.

Alarico Orozco

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