España suprime el delito de sedición, oxígeno para la independencia catalana

La coalición de gobierno española, formada por socialistas y la izquierda radical, abolirá el delito de sedición, facilitando así el futuro legal de los separatistas catalanes condenados por tentativa de sedición. secreción de 2017.

Ex miembros del gobierno Carlos Puigdemont involucrados en la Declaración de Independencia de 2017 fueron condenados a penas de prisión de 8 a 13 años e incapacidad. Si el Gobierno español concediera un indulto parcial en el verano de 2021 para sacarlos de prisión, la sentencia de inadmisibilidad seguirá vigente.

Sin embargo, tras un acuerdo entre el Gobierno español y los soberanos de izquierda en el poder en Cataluña, se eliminará del código penal el delito de sedición, abriendo así la puerta a la vuelta a la primera línea política de los actores políticos de octubre de 2017.

Oriol Junqueras, ex número dos del Gobierno de Puigdemont y actual líder de la izquierda independentista, es uno de los principales beneficiarios del acuerdo de su partido con el Gobierno socialista. Actualmente condenado a 13 años de incapacidad, la ley podría reabrirle las puertas del poder.

Sin embargo, la medida, completamente impopular con la derecha y parte de la mente, seguirá siendo muy complicada. Una vez que se apruebe la ley, los convictos deberán presentar una petición ante la Corte Suprema para que revise sus condenas para averiguar cuál es la nueva duración de la sentencia de inelegibilidad y si son o no elegibles para la elección.

¿Puigdemont de vuelta en España?

El caso de Carles Puigdemont es aún más complejo porque nunca fue condenado, después de que partiera a Bélgica tras la declaración de independencia. La fiscalía puede imputarle el delito de rebelión, más grave que el de sedición, y así mantener el procedimiento.

Si el expresidente se niega a regresar a España, el Poder Judicial puede volver a solicitar su extradición. La reforma de la sedición, que pasará a ser una alteración del orden público con la nueva ley, asemeja como dos gotas de agua al código penal belga y facilitará una extradición que ha sido denegada en reiteradas ocasiones por la justicia belga. Carles Puigdemont, desfavorable a un acuerdo con Madrid, se mostró públicamente escéptico ante esta reforma.

En términos de política interior, este nuevo acuerdo fortalece los lazos entre el gobierno español y los separatistas de izquierda. En minoría parlamentaria, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, encuentra entre los diputados catalanes un salvavidas que le permitirá completar la legislatura que finaliza en diciembre de 2023.

A nivel electoral, Sánchez necesita que Cataluña se mantenga en el poder en las próximas elecciones. La izquierda ha perdido su bastión electoral andaluz frente a la derecha. Un tanque de diputados llegando a su fin. El presidente del Gobierno quiere seducir a Cataluña, la región que más diputados envía al Parlamento. Una victoria socialista en Cataluña es fundamental para no perder el poder.

Alarico Orozco

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