Las elecciones españolas no anuncian el fin de la inestabilidad política – EURACTIV.com

España se prepara para sus terceras elecciones generales en solo tres años en un clima político de inestabilidad e incertidumbre que no se veía desde hace 40 años. Un artículo de Ephe-Epa.

La volatilidad ambiental en España es tan grande que los partidos políticos siguen pidiendo a los votantes indecisos -según las encuestas el 30 o el 40% del electorado- ya las abstenciones su apoyo.

“Cualquiera que llega al gobierno llega con un puñado de votos”, dijo María José Canel, profesora de comunicación política en la Universidad Complutense de Madrid.

El sistema electoral español obstaculiza a los partidos que obtienen pocos votos en provincias pequeñas, donde solo se eligen cinco o menos delegados. Esto contribuye a la inestabilidad.

Pocas cosas parecen seguras. Una es que, según todas las encuestas, el gobernante partido socialista ganará las elecciones por mayoría simple, lo que no garantiza que se mantenga en el gobierno.

Otra cosa es segura: el nuevo partido de extrema derecha Vox tendrá representación por primera vez en un parlamento, que además estará muy fragmentado. Y la clave de una posible coalición de gobierno puede estar en reunir a pequeños partidos resolutivos, como el independentista vasco, los catalanes o Vox.

“La lealtad de los votantes ha caído y así se explica la volatilidad electoral”, dijo Irene Delgado, profesora de ciencias políticas en la UNED, la universidad de educación a distancia de España.

Del bipartidismo al multipartidismo

Durante décadas, dos grandes fuerzas políticas -el Partido Socialista Obrero Español PSOE y el Partido Popular de centro-derecha PP- se han alternado en el gobierno, con el apoyo esporádico de las minorías vasca y catalana.

Esta defectuosa tendencia bipartidista llegó a un abrupto final en las elecciones de diciembre de 2015 cuando dos nuevos partidos se unieron al Congreso de los Diputados: Podemos (izquierda) y Ciudadanos.

Las negociaciones y alianzas parlamentarias fueron un quebradero de cabeza, por lo que hubo que organizar nuevas elecciones en junio de 2016. Sin embargo, el PP había ganado estas dos elecciones, pero sin mayoría absoluta como en 2011.

Finalmente, el entonces líder conservador Mariano Rajoy siguió siendo primer ministro en 2016 gracias a un pacto con Ciudadanos y la abstención de la mayoría de los diputados socialistas.

Sin embargo, la inestabilidad volvió al 1ejem Junio ​​de 2018 cuando el diputado socialista Pedro Sánchez se hizo con el poder al proponer y ganar una moción de censura contra Mariano Rajoy, gracias a Podemos, separatistas catalanes y nacionalistas vascos.

Mariano Rajoy derrocado por el Parlamento español

El jefe del Gobierno conservador Mariano Rajoy, hundido por un escándalo de corrupción, fue destituido este viernes por el Parlamento tras más de seis años en el poder en España y sustituido por el socialista Pedro Sánchez.

Campaña tormentosa, alianzas inciertas

La Cámara Baja española rechazó en febrero la propuesta de presupuesto de los socialistas para 2019 y Pedro Sánchez se vio obligado a convocar elecciones generales para el 28 de abril. Dado que solo 84 de los 350 diputados lo apoyan, no tuvo otra opción.

Sin embargo, el ajedrez electoral había comenzado meses antes con constantes ataques entre la derecha y la izquierda, principalmente por las tensiones separatistas en la próspera región de Cataluña. “Fue una de las campañas electorales más intensas, sobre todo por una razón fundamental: la gran incertidumbre sobre los posibles resultados”, subraya María José Canel.

También es la primera vez que cinco partidos nacionales: PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos y Vox tendrán presencia concreta en el parlamento, según todos los sondeos de opinión. “Lo único seguro es que el PSOE será el partido con más votos y que Vox estará suficientemente representado para fragmentar la derecha”, prosigue el catedrático.

Las encuestas auguran que los socialistas obtendrán cerca del 30% de los votos y más de 100 diputados en la Cámara Baja. Así que queda por ver cuántos escaños más se necesitarán para asegurar la mayoría absoluta de 176 diputados, o para acercarse a ella a través de alianzas.

Una posibilidad es un acuerdo entre el PSOE y Podemos, aunque es probable que ambas partes necesiten que los separatistas catalanes exijan un referéndum sobre su autodeterminación.

Otra incógnita en la ecuación es dónde acabará siendo mayoritario el principal partido de la oposición, el PP, con 134 escaños hasta el momento, dada la división en el voto de la derecha por la presencia de Ciudadanos y el ascenso de Vox. El número de votos que estos tres partidos podrían obtener es incierto. “Algunos analistas les dan 99 escaños”, informa María José Canel.

“Es demasiado pronto para decir que España será ingobernable”, dijo Irene Delgado, “diferentes escenarios podrían permitir que se forme un gobierno a largo plazo, especialmente si una fuerza política forma una coalición de gobierno lógica”.

“Porque lo único cierto es que un poder político por sí solo no puede alcanzar la mayoría absoluta”, concluye.

Alarico Orozco

"Gurú de las redes sociales sin disculpas. Lector general. Especialista en cultura pop incurable".

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.