España quiere reconocer el derecho al permiso menstrual

Dejar para periodos dolorosos. Este es el nuevo derecho de la mujer que introducirá la legislación española. El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó este martes en Consejo de Ministros un texto que establece la posibilidad de días libres, reconocidos como «incapacidad laboral temporal» y cubiertos por la seguridad social. Una primicia en Europa, pero ya existe en varios países asiáticos, como Japón o Corea del Sur.

Este nuevo derecho forma parte del marco más amplio de un proyecto de ley que pretende ampliar la licencia de maternidad, consolidar el derecho al aborto y garantizar el acceso gratuito a la anticoncepción. El texto introduce un capítulo sobre la salud menstrual, que abre el reconocimiento de un paro laboral específico para aliviar a las mujeres que padecen “dolor inadecuado”, que les impide realizar las tareas habituales relacionadas con su trabajo. Un escenario que, según la Sociedad Española de Ginecología, podría afectar al 10-15% de las mujeres en edad fértil.

Vacilaciones entre las feministas

El proyecto de ley lo redactó la ministra de Igualdad, Irene Montero (de Podemos), pero está provocando debate entre las feministas. ¿Es un nuevo derecho y una mejor protección de la salud de las mujeres? ¿O una medida que podría volverse en su contra y allanar el camino a la discriminación en la contratación?

“Como siempre, a medida que avanzan los derechos de las mujeres, hay espacio para el debate”, defiende la ministra. Lo que es estigmatizante es que aguantamos el dolor menstrual en silencio, que no podemos hablar de la menstruación con normalidad y es un dolor que no es reconocido por el estado. †

En la oposición conservadora, algunas voces denuncian una nueva derecha que se ve como inútil. «La única regla que cuenta para mí es la regla de tres», dijo Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la región de Madrid.

Han surgido desacuerdos, también dentro del gobierno. La ministra de Economía, Nadia Calvino, una moderada que está bastante cerca de las preocupaciones de los empleadores, había expresado en los últimos días abiertamente su escepticismo y preocupaciones sobre el impacto potencial en el empleo de las mujeres. “No tomaremos decisiones que estigmaticen a las mujeres”, advirtió.

“Lo que estigmatiza es que no seamos sensibles a ver que mujeres y hombres somos diferentes y que el mundo del trabajo no es neutral”, respondió la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

Protocolos en algunas grandes empresas

Hasta el momento, las organizaciones de empleadores no se han pronunciado directamente. El caso es que sin reconocer formalmente los permisos menstruales, algunas grandes empresas ya han tomado la iniciativa con protocolos para proteger la salud de sus empleadas, pero la duda es cómo será recibida la nueva medida por parte de las pymes. Las reacciones iniciales fueron contradictorias por parte de los sindicatos.

La representante del sindicato UGT (próximo a los socialistas), Cristina Antonanzas, expresa su vergüenza y teme que la medida desemboque en discriminaciones en la contratación de personal «No podemos volver a poner el foco en las mujeres», confirma – pide de cautela ante un problema «complejo» que, en su opinión, debería haber sido discutido primero entre los interlocutores sociales.

Del lado del sindicato CCOO (históricamente cercano al Partido Comunista), Carolina Vidal, la responsable de igualdad en el trabajo, saluda una medida que expone un problema de salud hasta ahora invisible. “Nadie debería ser obligado a ir a trabajar con dolor y el hecho de que la ley lo reconozca definitivamente es un paso adelante. †

Imelda Arevalo

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